2009 – ¿El año en que entramos en pánico?
Por primera vez en generaciones, los Estados Unidos se encuentran en una fuerte recesión. Al momento de escribir este artículo, no sabemos cuál va a ser el destino de las Big Three: las principales automotrices estadounidenses se encuentran al borde de desaparecer junto con cientos de proveedores y millones de empleos. Y no hablemos del sector bancario-financiero, que ya vio a gigantes como Lehman Brothers, Merryll Lynch y Bearn Stearns hundirse más rápido y profundo que el Titanic.
Hemos visto como la administración republicana mas inepta de la historia ha dejado correr la sangre financiera sin siquiera intentar curar la hemorragia con un torniquete. Bush y compañía le están pasando la bolita a Obama, endosándole una recesión que apenas acaban de admitir lleva un año haciendo de las suyas en Estados Unidos y en el mundo entero, alegando que la “historia los juzgará” cuando estén bien muertos y enterrados, claro.
Si yo viviera en Nueva York, San Francisco o Detroit, tal vez ya hubiera entrado en pánico. Pero como soy mexicano sobreviviente de las Crisis del 76, 82, 85, 88, 91, 94, 98, 04, 06 y ahora en el 08, es curioso ver como los estadounidenses corren como si tuvieran la cabeza en llamas sin saber qué hacer, mientras aquí la vida sigue como siempre, claro, con la salvedad de que ahora los asiáticos son los que tienen la sartén por el mango. En México estamos experimentando un tipo de Schadenfreude, esto es, placer en la desventura de nuestros vecinos, tras haber estado del otro lado tantas veces.
Pero bueno, el objetivo de lo que se escribe en el benemérito MORE Marketing Newsletter no es recordarles todo lo que ya saben y que pueden encontrar con cualquier otro articulista. Nosotros les proporcionamos información exclusiva que les pueda ser útil y por ello les vamos a dar, totalmente gratis y sin cargo de conciencia alguno, nuestros TIPS DE SUPERVIVENCIA A LA CRISIS DEL 2009.
Primero que nada: ¡NO SE APANIQUE! —Sabemos lo que está pasando por su cabecita loca: quiere despedir a tres cuartos de sus empleados o usted es uno de los tres cuartos que está por despedir su jefe. Relájese. Recuerde que toda crisis es una oportunidad. Si usted es el dueño, esta es la oportunidad de despedir a todos los inútiles que llegan tarde, o llegan temprano para no hacer nada. Nuestro consejo es que se quede con los que le sirven de verdad, por lo que tendrá que hacer una evaluación tranquila y con tiempo, no un simple “los de la derecha se quedan, los de la izquierda se van”.
Si usted sabe que va a recibir el hachazo, alégrese: no lo van a despedir en Navidad, pues saldría cara su liquidación más el aguinaldo. Ahorre esa lanita cuando lo manden a la calle y ahora sí, vuélvase consultor independiente como siempre lo soñó, o abra el puesto de quesadillas con su tía Lupe para tal vez en 20 años acabar de pagar su tarjeta de crédito. Además, entre tanto desempleado, usted no tendrá por qué sentir vergüenza.
Chistes aparte, los recortes de personal son un recurso favorito de las empresas cuando tienen problemas y requieren de soluciones a corto plazo. Sin embargo, estas medidas se convierten en una pesadilla cuando la empresa ya salió del problema y requiere de nuevo personal al cual entrenar, lo que al menos las puede retrasar un año para volver nuevamente rentable a la empresa. Y también el personal que quedó fuera de su compañía, irá inmediatamente a buscar empleo con su competencia, llevándole en bandeja todos los secretos, técnicas y cartera de clientes que tenían con usted, fortaleciéndolos. Por eso, piénselo dos veces.
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